viernes, 27 de enero de 2012

I PREMIO INTERNACIONAL DE RELATOS CERVEZA-FICCIÓN


AMARGORD EDICIONES, junto con AMSTEL y LA FÁBRICA, convocan el I Premio Internacional de Relatos Ceveza-Ficción.

Para echarle un vistazo a las bases, pincha AQUÍ.


jueves, 19 de enero de 2012

Amor manual

Amor manual

“Amor manual”, Ángel Muñoz

Ed. Talentura www.talenturalibros.com

Por Estelle Talavera Baudet


Publicado en CULTURAMAS

Descifrando

Quién no desearía un manual del amor. Del amor fraternal, del amor al prójimo, del amor a las calles que pisamos día a día, del amor a uno mismo, del amor carnal, del fiero y salvaje amor que nos despierta de madrugada y nos hace comportarnos como niños asustados. El amor que se frustra en la encimera de la cocina o en la parada del autobús. Ese amor distorsionado por la lente sucia de uno mismo; ese amor oculto bajo las uñas o entre la fina filigrana de la culpa o de la admiración. Líneas que se cruzan casi en el mismo momento en que se descruzan de lo finas que son.

Para Ángel Muñoz la felicidad y la desgracia están pegaditas, juntas como hermanas que se tiran del pelo pero se escuchan. Y es tan fácil retroceder cuando se debe avanzar, y lanzarse cuando en frente la pared tiene hasta pinchos.

“Amor manual” (buen juego de palabras, por otro lado), rescata esas sensaciones casi efímeras que uno querría poder pronunciar pero que, sin embargo, apenas intentamos atraparlas en nuestra mente, se desvanecen, como quien pretende recordar un sueño y contarlo en voz alta.

Versos cortos, algunos crípticos que requieren varias lecturas y dejar de tocar el suelo por un momento. Otros poemas directos y que dejan desnucado. Palabras desnudas, elegidas con precisión de cirujano; difíciles de intercambiar; imposibles de emular. Perfectas. Cuatro versos bastan para desarmar esa delicada telaraña que tejemos los humanos al mirarnos. Con cuatro versos armamos y desarmamos, como un juego, la torre incauta y falsa que elevamos y rezamos sin apenas darnos cuenta, para no tentar a la suerte y descubrir que el puzle que formamos no termina de cuajar.



a Carlos

Todavía aprendiz

en la cadencia

de escalar peldaños.

Obstinación de martillo.

Hender el cuello

cuando la soga

y la silla.

*****

a Guillermo, el hermano

Omitiste el consejo.

Entrar en la espiral

de obcecarse con alguien

sólo traerá una mandíbula desencajada.

Elabora

otro barro de ti

con paciencia de hormiga.

*****

Nada lamentable

pisar un sex shop

si el sonido de monedas en la ranura

te apacigua.

Boquear fuera del hábitat

si los maniquíes

salvan tu naufragio.

*****

Antes tu amiga

Insistíamos en predecir algo

que no tiene pautas.

Con el oficio de la piedra

interpuso sus dedos.

Después un montón de calderilla

desde cualquier parte.

El hábito de tu perfil a mi paladar.

Tu espalda de maceta.

*****

Fiel

Encerrar la poligamia.

Seguir las paralelas

que trazan tu índice y el mío.

Templar la intuición

por si el despeño.

*****

Juguetes rotos

Salto sin red

al aferrarme a tu espectro.

Recogí flores marchitas

en el mismo lugar

donde otro daba cuerda

a tu reloj.

Deidad aburrida

de nuestro ahínco

en el juego.

Regresar con reclamo de embudo.

*****

Manual

Aguantar con sapiencia de agua

el hediondo surco depresivo

que en dos años impidió

mantener los párpados móviles.

Me falta tu aplomo

aunque copulase sin agrado.

Entendí a tiempo el manual.

Ángel Muñoz (Madrid, 1977) es licenciado en Historia del Arte. Primero fue la poesía, luego la disciplina de congelar el tiempo mediante una cámara fotográfica, ¿o fue al revés?
Realmente son los dos espacios en los que más cómodo me encuentro, no por ello quiere decir que los trabaje con todo el acierto que quisiera. Ahora es cuando la prosa empieza a envolverme.

He participado en varias antologías: “Puta poesía” de Ferrán Fernández (Ed. Luces de Gálibo), “Talla G” (Ed. Lalunaesmía), “Heterogéneos” (Ed. Escalera), “Al otro lado del espejo-Narrando contracorriente” (Ed. Escalera). He coordinado mi propia antología poética: “Poetrastos (por favor, tratar con cariño) (Ed. LVR[ediciones)
Y tengo algún que otro poemario que alguna editorial valiente ha tenido coraje para publicarme: “Ya no leo tebeos de Wonderwoman” (Ed. Groenlandia), “Como Ulises en una cacharrería” (Ed. Bohodón), “Amor manual” (Ed. Talentura libros)

Actualmente, junto a José Naveiras, trato de llevar a buen puerto la editorial de LA VIDA RIMA ASOCIACION CULTURAL, LVR[ediciones.
Debido a diversas circunstancias ha decidido volverse escueto en presencia y letra.

Escribir y mirarse de puertas adentro, donde las historias auténticas brotan.

viernes, 23 de diciembre de 2011

OXÍGENO EN LATA, Alberto García-Teresa

Oxígeno en lata

OXÍGENO EN LATA


Alberto García-Teresa


Editorial Baile del Sol


126 páginas


Por Estelle Talavera Baudet


Publicado en CULTURAMAS


A Alberto García-Teresa le falta el oxígeno en medio del latir absurdo de la sociedad de este siglo. Todas las incomodidades que no nos gusta airear, el trágico acostumbrarnos a un funcionamiento discorde y chirriante. Ahí se encuentra la voz de Alberto, alta y clara, para convertir de nuevo en inaudita una situación a la que nos habíamos hecho, bien que nos pese, por mirar a otro lado.


Álvaro Tejero Barrio, prologuista de esta recopilación, dice muy acertadamente: “Detenerse en silencio y pensar. Detenerse en silencio y hablar. Detenerse en silencio y amar. Detenerse en silencio es ya en sí mismo un acto subversivo. Detenerse en silencio es no producir y no consumir.” (…) “Es la perspectiva radical del mirar hasta el corazón de las cosas.” El mundo es ya un “horizonte desbrujulado.” (…) “Alberto nos convoca a la resistencia en plural.”


Sus versos interpretan dos papeles: los sutiles, vaporosos, cálidos; y los ácidos, cortantes, cuchillas disparadas al ego sin ninguna piedad.


Imágenes potentes, ideas redondas, pasos de gigante a partir de miguitas que seguimos completamente embobados. Milagroso.




BUSCAR poesía

entre los tubos de escape,

entre el bullicio de una avenida

o bajo el cemento de un parque,

hundiendo el latido como azada

en grumos de tierra seca

puede parecer un acto poético

de cartón-piedra.

Pero es posible; es necesario

como respiración en la tormenta.

Buscamos versos como comida entre la basura.

Cuando sólo se vislumbra el arco iris

en los charcos gastados de aceite,

cuando se vende oxígeno en lata

a diez euros el paquete,

¿dónde quedan la mujer y el hombre?

¿Cuándo desaparecieron y fueron reducidos

a consumidores, votantes, espectadores?

Perdidas las palabras, el presente

se deletrea en humo, cruces y ganancias.

Es un gran vacío envuelto en celofán

de felicidad producida en serie

que con un decálogo de insatisfacciones avanza.

Pero lo inútil aún es factible;

lo improductivo, lo irreductible a mercancía.

Sin embargo, hasta la disidencia

se mercadea como grifo.

La salida sólo es una puerta de entrada trasera;

la puerta de servicio.

Nacemos con un número y una esquela

y el dogma asimilado como víscera

de que no existe lo que no está en venta.

Ya no hay luz

en nuestras manos.

Sólo hallé

un interruptor a pilas

oxidado.


***


NOS reconocimos

por el trazado curvo

de nuestros destinos.

Pintábamos distintos idiomas.

Abrigábamos diferentes semillas.

Tú caminabas por cables eléctricos

y yo desdoblaba metódicamente esquinas.

Evitábamos certidumbres

con voluntad de huracanes.

Nos bebíamos a cada paso

todos los navegantes de las calles.

Éramos patinadores de niebla,

aguaceros de incógnitas.

Plegábamos las mareas

arrollando sin piedad las olas.

Nos creíamos poderosos

por permanecer tristemente solos,

abandonados, alimentados con soberbia

de desidia y aparente aplomo.

Pero nuestros días pasaron

como una pastilla efervescente:

burbujeante, espectacular,

aunque condenada a muerte.

Sin rumbo, no supimos que habíamos llegado.

Sin sueños, ignoramos de dónde zarpábamos.

Por evitar la esperanza,

carcomimos las cuadernas del barco.

Ahora nos reconocemos por nuestro vacío;

por la mirada hueca

y ese aliento a desengaño

que nos aterra de frío.


(Más poemas en Culturamas)