sábado, 16 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
sábado, 9 de abril de 2011
14 de abril, por fin lo que esperábamos todos los retratados!!!!!
martes, 22 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Presentación BEATITUD 25 febrero
viernes, 18 de febrero de 2011
32 Fragmentos de los relatos de BEATITUD, seleccionedos por David González.

; crucé el desierto de Sonora; me bañe a orillas del Río Grande; me interné en los territorios indígenaas de Nuevo México, participé en ceremonias de peyote -siendo la única extranjera-; dormí al interior de tepees, al pie de lagos y quebradas; amanecí entre venados y búfalos en Colorado, dancé junto a lakotas, apaches y navajos, y me perdí entre los pueblos fantasmas del Lejano Oeste. En el camino escuché disparos y los gritos de Billy the Kid, y recordé fragmentos de otros aventureros como Jack Kerouac, quien junto a Neal Cassady recorrió el país de costa a costa hace más de medio siglo. Así avancé por la Ruta 66, derechito a San Francisco, sola y bajo un cielo en llamas, "atravesando América, en la línea divisoria entre el Este de mi juventud y el Oeste de mi futuro".
MI PADRE, LOS LIBROS RENO, RED FLANDERS y LOS BEATS, TODOS EN LA MISMA FRASE / PATXI IRURZUN:
A mi padre, contaban, los abuelos lo mandaron a estudiar a Pamplona siendo un niño; no era un mal estudiante, pero sí algo díscolo. En una ocasión lo castigaron encerrándolo en un aula, de la que él escapó por la ventana. Como le daba apuro regresar a casa de los tíos con quienes vivía, decidió volver a pie a su pueblo, que estaba a unos cuarenta kilómetros de la capital. En cuanto lo echaron en faltta, en Pamplona, la Guardia Civil salió a buscarlo. Mi padre, según él mismo relató, se escondía en las cunetas, cuando veía acercarse a los guardias. Estuvo así, caminando y agazapándose, durante toda la noche, pero consiguió llegar a la mañana siguiente a su pueblo, sano y salvo.
LA INDIA O EL MIEDO / ANA PÉREZ CAÑAMARES:
Leo En el camino tumbada sobre la cama y cada dos o tres páginas paro para matar a una de las pulgas que la ha tomado con mis tobillos. A la ingles no le dan miedo los bichos y cada vez que alquilamos una habitación la mandamos de avanzadilla, y durante un buen rato Susana y yo esperamos fuera, mientras escuchamos el ruido de su zapato masacrando la fauna del lugar. Luego entramos como soldados cobardes y recogemos los cadáveres negros y peludos, desparramados por los rincones. La inglesa ya nos mira desde la cama, liándose un porro, y se ríe de nuestras muecas de asco; pero siempre hay un bicho que ha escapado de la matanza y que se presenta cuando menos lo esperas,
EL ÚLTIMO BEAT / JOAQUÍN JUAN PENALVA:
Fue en 1947, con diecisiete años, cuando me convertí en escritor, por eso le dediqué Gasolina a mis compañeros de celda, "a los ángeles de la cárcel de Clinton, que en mi décimo séptimo año me entregaron, desde todas las celdas que me rodeaban, libros llenos de luz". Venían los libros de todas las celdas, y después supe que todos esos volúmenes habían sido de un antiguo huésped, Charles "Lucky" Luciano, cuya suite ocupaba yo entonces. "Lucky". Luciano fue uno de los últimos grandes gángsters y mi mejor maestro. Mientras estuvo preso, siguió dirigiendo todos sus negocios desde la celda.
AL FINAL DE LA CARRETERA / JOSÉ ÁNGEL BARRUECO:
Era una noche del verano de 1990 y yo solo tenía 17 años, me faltaban aún unos meses para cumplir 18 tacos y de pronto me encontraba caminando sin compañía por el arcén, al principio me lo tomé a broma, supuse que podría ser una aventura, pero luego advertí que no era cosa de risa, que estaba a demasiada distancia de la tienda de campaña y que todos mis amigos habían conseguido un vehículo para llegar a la meta, a la seguridad y al hueco confortable del saco de dormir.
El camino es la vida de los hombres.
La carretera es el corazón de los países.
L. (1926 - 1971?) / CARMEN BELTRÁN FALCES:
Quizá Mary Garber. Quizá Gary Snyder, que encontró su nota de suicidio. Quizá ser capaz de sobrellevar esa sensación de estar siempre en el filo, de no poder soportar el mundo, de ser ajeno a él, de estar en el margen de los márgenes. Quizá conocerse sin miedo para poder traducirse. No pasa nada. Quizá que acabara la fiesta... first glass broken on patio no problem (...) make a quick getaway. NO PROBLEM. Quizá no olvidar la rabia y no permitir bajo ningún concepto que fuera la tristeza la que la reemplazase. No sé. No importa. Un día escribió una nota.
LAS CENIZAS DE ALLEN GINSBERG / UBERTO STABILE:
Había en todo ello una mezcla de pasión y revelación, una necesidad de interpretar todo lo hasta entonces conocido desde otra mirada. Creo que Jack Kerouac me enseñó a leer de otra manera, a leer con otra conciencia y consistencia. Ya no pude volver a leer la Divina Comedia, El Quijote o Huckleberry Finn, sin descubrir esa tradición romántica, popular, inocente y divertida que Jack nos regaló en On the Road, la novela mecanografiada sobre papel continuo de teletipo, que como él, vagó de editorial en editorial hasta que una tarde de verano de 1977 llegó a mis manos en una vieja edición de la Editorial Losada.
HUELLAS EN EL POLVO / DAVID GONZÁLEZ:
Con Arthur, las drogas: absenta & hachís.
Yo fumé hachís en Charleville, su ciudad natal. En place Ducale, un porro, al volver del viejo molino Rimbaud, donde contemplé con una pena infinita, las escasas pertenencias que tenía consigo en su lecho de muerte, a saber: una maleta & una taza & una cuchara & un tenedor & un cuchillo & un Madras etíope & cuatro libros & y su reloj, un reloj de bolsillo cuyas manecillas habían expirado a la una menos diez.
CABEZA DE GARDENIA / CARMEN CAMACHO:
Antes. Antes de antes. Antes de Tánger. Anterior a mí: allí fue mi carne. Previa al frío, al polvo soy bajo tierra de Málaga, previa a esta nada de nada. Pero anterior, también, mi carne, a la cojera y al miedo en los autobuses, a las marcas en la piel que dejaban los vestidos que me compró mi madre, al destacamento de labios como los de Cherifa o Helvetia o Martha o qué más da, labios de mujeres al filo, de aliento y reproche.
El cuerpo sucedió antes de todo. La carne es plena conciencia.
ON THE (SOVIET) ROAD / MIGUEL SILVESTRE:
El estalinismo ha matado mucho, de acuerdo, pero el anhelo beatnik ha matado peor. Lo ha hecho lentamente, dejando envejecer a los jóvenes hipsters y enfrentándolos al espejo de su fracaso como inconformistas. El beat, o muere joven o muere ridículo. Generaciones enteras de sensibles muchachos se han malogrado soñando con viajes iniciáticos y aventuras en la carretera; la mayoría nunca lo intentó, o como mucho se conformó con un largo fin de semana de fiesta química que no les dejó sino ojeras.
AND OLD LETTER REVISITED / RAÚL GARCÍA:
Y luego han empezado a hablar de la edad, que tenemos una edad y hay que hacer esto y lo otro como si fueran pasos preestablecidos que hay que cumplir antes de la fecha límite, tener una casa con una hipoteca cómoda acogedora y con gusto, y dos coches uno grande y elegante para él y otro pequeño para la ciudad, fácil de aparcar pero bonito. Y el trabajo, el trabajo es importante, pasta, pasta y posición (más dinero), mejor mandar que ser mandado, mucha responsabilidad bien pagada. ¿Y qué hay de los hijos?
GIORNO ELIGE A GINSBERG EN LA NOCHE DE BARCELONA / SERGIO GASPAR:
Sucedió en un libro, como la mayoría de las cosas importantes de mi vida. Yo era un joven universitario y antifranquista, con barba y pipa y gafas de concha, que me creía escritor. Compré -o robé en una librería, no puedo estar seguro, porque por aquellas fechas practicábamos con asiduidad la revolucionaria acción de robarle libros al sistema capitalista y devolvérselos al pueblo, es decir, a nosotros, sus legítimos propietarios - la Antología de la Beat Generation de Marcos Ricardo Barnatán, volumen de tapa dura publicado por Plaza y Janés en los años 70.
CON UNOS TÍOS CUALESQUIERA / SAFRIKA:
¿Sabes cómo conocí a Neal?, menudo tipo, qué descerebrado. Me lo presentó Greg, el chico aquel taaaaan fuerte con el que salí un par de veces, en San Francisco. Me llevó a beber, había mucha gente pero casi no recuerdo nada, iba tan ciega ¿sabes?, ¡taaaaaaaaan ciega! Total, que estuvimos en el Golden Gate Park, me tiró en la hierba me besó un poco y luego me llevó a una casa, bueno, a un cuchitril, una mierda de casa con un agujero por ventana y Neal estaba allí, desnudo, muy guapo eso sí, pero ¡abrió la puerta desnudo!
SARA / NACHO ABAD:
Por otro lado, carecíamos del valor para acercarnos a ella sin más, sin una excusa. Nunca fuimos lo que se dice tipos listos para estas cosas. A otros les bastaba con palabrería, con sonrisas de baratillo y chistes groseros. Para nosotros, acercarnos a las chicaas que nos gustaban era como intentar saltar sin pértiga un obstáculo del tamaño del mundo. Si una chica nos gustaba de verdad, podíamos darnos por perdidos. Y ése era el caso de Sara. ¡Era especialmente el caso de Sara, que tenía dos caderas como catorce ocho miles!
DIOS / DAVID MARDARAS:
Pero lo que estaba percibiendo en primer término -en seguida me di cuenta- era una superficie brillantemente tramada e iluminada por Kerouac, tan iluminada, brillante y superficial que sería finalmente perfecta para la inevitable implosión cósmica que la iba a traspasar en toda su potencia trágica en las últimas páginas de esa novela gótica que es Los vagabundos del Dharma, cuya imagen final, desenlace y clímax es una crucifixión monumental: un hombre crucificado en la cima del pico Desolación,
RUTA 23 /MARIO CRESPO:
Es la una de la madrugada. Por la carretera nacional 122 apenas circulan coches. El Golf rojo avanzaa con las luces interiores encendidas. Sobre la carátula de un compact discx del sello alemán Tresor, una montaña de polvo blanco con olor a manzana. El tiro me golpea el tabique, me ataca el lacrimal y se instala en mi ojo derecho. Noto el amargor en la laringe. Instantes después lo único que puedo sentir es el chorro de palabras que mana de mi garganta, un torrente de voz que evoluciona mi uso habitual del lenguaje.
SUSPENSO / ROXANA POPELKA:
Gracias a Carlos, Mónica conoce a Walcott, a Diane di Prima, a Cassady, a Burroughs, a James Tate.
Ese poema titulado La piedad ascendiendo con la niebla, o ese otro No es el calor tanto como la humedad.
Aunque a veces, más que la poesía norteamericana a Carlos parece que lo que le gusta de verdad es conducir a más de 130 km/h.
Adelantamientos peligrosos, jugando con las líneas continuas de las carreteras secundarias sin asfaltar.
THREE`S CROWD / EDUARDO ALMIÑANA:
Howl se había convertido en un éxito, y todo Nueva York tenía puesta su mirada en un poeta joven, con gafas, algo desaliñado, hasta entonces casi desconocido. Habían salido juntos un tiempo, le conoció a través de un profesor amigo de ambos. Desde el primer momento sintió la conexión, un lazo bíblico, en el que no había creído hasta entonces. "Almas gemelas", pensó. Un tiempo después de aquellas primeras citas, Allen Ginsberg conoció a Peter Orlovsky, y se enamoró de él.
ESCRITO EN LA LEY / OCTAVIO GÓMEZ MILIÁN:
Pablo no puede venir a Logroño, así que llamamos a Luis para que se encargue de las guitarras. Sonamos de maravilla en el local. El tren es como una habitación de óxido para la gente abollada. Me acuerdo de la canción que cantaba Fernando Alfaro con unos chicos de aquí, se llamaba El año que Allen Ginsberg murió. Tengo mercurio en las manos de tanto evitar la fiebre. Siempre vamos de prisa, buscamos el reconocimiento, la paz de las edades de mármol, las viejas historias de las mujeres abrasadas por la belleza.
LOS (C)OLORES DEL MUNDO / ESTELLE TALAVERA BAUDET:
El offbeat bien podría llamarse de cualquier otra forma, y también estaría bien. El offbeat no tiene un solo color en la paleta. Los tiene todos, y repetidos, feos y bonitos, insípidos y chocantes. A veces logra impresionar o ser impresionista, pero otras mezcla todo demasiado y el color mierda puebla el lienzo y nos llevamos la mano a la cabeza: "¿Qué has hecho, descerebrado?". Es tan genuino como el que puede escalar la montaña más alta sin perder los dedos gangrenados, aquel que sabe regresar vivo a casa y dormir a pierna suelta.
ESTAR EN EL MUNDO SIN CONDUCTOR. Apuntes sobre los beats / DAVID MAYOR:
Se olvida en exceso que los beats no necesitaban ir de bohemios o excéntricos para expresar su individualidad. Muy alto el listón todavía pasados sesenta años, pero aún vigente para quien decida abismarse y desatar lazos. Quizá le espere la fortuna. Pero que no se le olvide -el primero que vio el percal fue Kenneth Rexroth- que con los beats el surrealismo épater les bourgeoises empezaba a transmutarse en el amuser les bourgeoises tan característico de nuestros días. La distancia del vagabundo sigue siendo tan grande como lo era entonces,
ELIGIENDO UN CAMINO / PEPE PEREZA:
Con nuestras mochilas preparadas y los sacos de dormir enrollados, J y yo nos echamos a la carretera. Destino, nos daba igual el destino. Lo único que queríamos era vivir aventuras similares a las que habían vivido nuestros héroes literarios. Dinero no llevábamos, lo habíamos invertido en tabaco y hachís. Para alimentarnos cogimos todas las latas de conserva que nuestros padres acumulaban en la despensa. Mientras tuviéramos para fumar la comida era lo de menos. Para leer, J se había llevado En el camino. Yo, La senda del perdedor.
PL (REVOLUTIONARY LETTER # 86) / ALMUDENA VIDORRETA:
El hombre paga el dinero justo y extiende sus dedos ensalivados por el montón de bolsas que probablemente luego me llevaré yo entre las manos. Trato de memorizar la imagen porque no me gustaría tocar su saliva y almaceno las zonas húmedas en mi memoria. He comprado carne, sólo un pequeño paquete, y una botellita de alcohol de 90 grados. Alcohol para limpiar las heridas. Pi. And the wraiths all tell you to cool it but then, that was never your way.
Somos iluminados, tú y yo. Vemos el futuro en el gesto simple y cotidiano de esperar un turno.
DHARMA THIEF / LUCAS RODRÍGUEZ:
El baño de mis tíos está diseñado para mear sentado, una pequeña señal al más puro estilo icono de tráfico te sugería practicar sentado para no salpicar. Estaba diseñado para poder alcanzar de este modo también alguno de los libros que reposaban sobre una pequeña estantería a la altura adecuada en el flanco izquierdo. Nunca hacía caso de los libros que allí aguardaban en la cuasi perpetua oscuridad de aquel mínimo retrete.
JACK, TENEMOS QUE HABLAR / INMA LUNA:
Desde el escaparate, Kerouac se abrazaba a Cassidy, la panda de los beats posando justo delante de la librería, en el lugar donde nosotros nos encontrábamos ahora. Howl, howl, howl por todas partes.
Traté de arrancar el zapato de la angostura en la que había quedado apresado. Fue imposible. Me descalcé y dejé el zapato allí. Mi zapato rojo pisando los versos de Ferlinghetti. Resultaba tópicamente poético. Hice una foto. El suelo estaba helado.
Aquello me pareció una señal. No cuesta nada sentirse importante.
SURIA K. / DIEGO URIZARNA:
Jonás se levanta del asiento trasero de la Kangoo que hace de ambulancia y marca la página de En el camino con una polaroid de su novia, y deja el libro sobre un buzo amarillo y sucio que está arrugado sobre el asiento trasero de la Kangoo, y sucede aquello de Ítaca no es Ítaca versus los atardeceres cruzando Alfajarín a 160 por hora con la ventana abierta, mirando sobre las colinas como camas deshechas la silueta de un toro de Osborne recortando las nubes, el cielo, la luz a medias, las tímidas gotas de agua que empiezan a formarse en la luna delantera en un cementerio de insectos aplastados.
LA PUTA QUE MIRABA A LOS OJOS / ALFONSO XEN RABANAL:
... Pues entre las torturas aprendí que en la guerra lo que matas es una parte de ti... y si no asimilas que estás matando aquello que no integras de ti, si en ti queda algo de conciencia en vida, caminarás siempre sangrante pues esa herida nunca cicatrizará... nunca... por mucho que tu parte racional te engañe, te diga que hiciste lo correcto, por ti, por tu país... unos ideales en los que no crees cuando todo se muestra claro, cuando ves que utilizan el mismo engaño en pervertir a las nuevas generaciones, siempre con el mismo pretexto para el enriquecimiento de los mismos: el miedo...
LOS PATRIOTAS / PABLO CASARES:
Posteriormente se dijo de ellos que eran unos hedonistas que el aburrimiento empujó a una vida disoluta. Tal vez hubiera algo de cierto en esta apreciación, pero es igual de cierto que cuando comenzaron su gran aventura eran unos pioneros que dejaron atrás muchas cosas que jamás recuperarían y forjaron un temperamento que Joe no volvió a ver en nadie. Tal vez acertaron, tal vez no, pero eso no era lo que más importaba.
OASIS PUB 1994 - 1999 / SONIA SAN ROMÁN:
Al Oasis Pub no llegaban las caravanas de mercaderías de especias sino los perros abandonados y los camellos.
Como si el viejo Burroughs moviera los labios de nuestros pensamientos, nos sentíamos los gatos encerrados, los que no podían caminar solos. Para nosotros solo quedaba aquel lugar.
Las botas altas de Susana se alzaban como palmeras en un suelo repleto de cucarachas sin filtro.
LA COMPAÑÍA DE FINANZAS AMISTOSAS. Burroughs/Heart/Beat / ELOY FERNÁNDEZ PORTA:
Las instituciones soñadas. La novela en cuestión contiene el que, a mi entender, es el primer texto donde ya se encuentra, in nuce, el mundo burroughsiano. Debo decir que, por lo general, no soy partidario de hacer esta clase de lecturas retrospectivas, que presuponen que la poética toda de un escritor ya está contenida en algún texto temprano. Creo que esas interpretaciones suelen ser falacias, pues pasan por alto la relevancia de la evolución creativa y todo lo explican a partir de un principio fundamental.
MEMOIRS DE UNA NO BEATNIK / DÉBORAH VUKUSIC:
Escribe. No puedo.
Después de ti sólo he vuelto a hablar para reivindicar las flores transgénicas. La belleza natural de las orquídeas me tira de los pelos, me insulta tanta perfección.
Abro las ventanas para huir ahora que todavía es posible.
Me justifico. Estoy seca. No sé qué contar.
BEATITUD / VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ:
Lisboa: la vida que se hunde y sigue en pie. Recibiendo mensajes subliminales y hablando volados de Chinaski y Mona y Henry. Marineros, artistas, fulanas, sifilíticos y opiómanos, fadistas, poetas, yonquis, carteristas... Beodisea. Y beatitud. O el tiempo que no existe. Y la terapia del camino. Vocación de olvido, inconformismo visceral respecto al mundo. Como entonces, en plena huida, en pleno vuelo, a cientos de kilómetros de casa escribiendo en sudor de ocio y confusión nuestra historia, emborronando por centésima vez las páginas más memorables de nuestras pequeñas vidas.
32 fragmentos de Beatitud, seleccionados por David González.
martes, 15 de febrero de 2011
CONCURSO BEAT GENERATION

Queremos que también tú nos aportes tu particular visión de la generación Beat. Envíanos para ello un microrrelato de no más de 250 palabras que de un modo o de otro refleje tu experiencia con la Beat Generation. Cuéntanos lo que quieras y bajo la fórmula que tú quieras.
Iremos colgando cada día tanto en el blog de la editorial (http://edicionesbaladi.blogspot.com/) como en este blog:http://beatitudvisionesdelageneracinbeat.blogspot.com/ los mejores textos.
El 15 de marzo elegiremos entre todos los seleccionados los 3 ganadores y les haremos llegar un lote de 5 libros de Ediciones Baladí.
Participa y cuéntanos lo que quieras sobre la Beat Genaration.
jueves, 3 de febrero de 2011
Llamando a tierra este viernes 4!
martes, 1 de febrero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
Mario Crespo define lo que leeréis dentro...

Derrota
Sáfrika nos trae uno de los pocos poemas de la antología. Es un poema donde, en algunas partes, los versos se transforman en oraciones. Una de las cosas más curiosas de “Viscerales” es que, en ese ejercicio de vaciamiento que buscamos los antólogos, se atisban las preocupaciones e inquietudes de cada uno. El tema de las relaciones de pareja es uno de los más recurrentes, sino el más. Sáfrika es otra prueba de ello. Si manipulara este poema y pusiese que su autor es otro, un hombre, el lector se daría cuenta rápidamente que algo falla. Sáfrika posee la sensibilidad femenina que ya hemos visto en autoras precedentes. Es tierna, dulce y ama. Ama por encima de todas las cosas. Incondicionalmente y, sobre todo, ama sin reaccionar. Como nos dice Brenda Ascoz en su relato: “mientras tanto, yo sigo aquí, esperando sin esperar. A ver qué sucede”.
Cierto olor a mierda
Iñaki Echarte es otro de los autores que nos muestra que el ser humano, llevado al límite, no siente nada especial ni al morir ni al matar. Se trataba de ser viscerales, ¿no? En este libro hay mucha acción-reacción. Son situaciones de la vida. A veces pensamos que todo se reduce a vivir o morir. Y entonces tenemos que elegir… El relato de Iñaki es uno de los que más me gustó desde el principio. La historia me atrae y el autor es capaz de hacer sentir al lector lo que pretende. Asco y repugnancia. Otra forma de empatía. En “Cierto olor a mierda”, un escritor principiante mantiene una extraña relación con eminente novelista. Y juntos, el novelista se convertirá en mito...
La sangre
Para mí, el relato de Alejandra Zina es uno de los más enigmáticos de este libro. Se trata de una historia de mujeres, de hermanas, una historia de recuerdos de adolescencia que dice mucho más de lo que un lector no avezado pueda entender. El relato de Alejandra le pone a este libro un punto, si cabe, más elevado, un punto de inteligencia que obliga a leer entre líneas y a ver que lo que sale del interior de nuestros cuerpos, no son sólo vísceras, sino también… letras.
Llorando mercurio
Esteban Gutiérrez Gómez, además de abogado, es profesor de creación literaria. Una vez leyó una texto que le pasé y me dijo que le había gustado mucho, pero que para narrar un drama así hubiese sido mejor emplear un monólogo interior. Lo que hace Esteban en este texto es dar una clase maestra de monólogo interior. Habla con su Blanquito con una prosa que a mí, personalmente, me recuerda al Beckett de la trilogía. El centro y la entidad de algo que no necesita del cuerpo para existir. El relato de Esteban, además, tiene una particularidad: bajo una apariencia cerebral se esconde uno de los ejercicios literarios más honestos del libro.
París
Si hablo de David González es posible que no sea objetivo. Casi todo o todo lo que he leído de él me ha gustado. Este texto no podía ser menos. David, por momentos, roza la más alta excelencia poética con frases tan literarias como: “Y un cinturón marrón cuya hebilla está corriendo, a punto ya de llegar a la última base”. ¡Guau! ¡Brutal! “París” es un relato pesimista en el que el autor, explícita e implícitamente, establece un paralelismo entre su vida y la de su idolatrado Amedeo Modigliani. La palabra sajona loser, título de uno de los libros del poeta, sin llegar a aparecer en el texto, está constantemente presente. El poeta se sentía invisible cuando escribió su texto. Expresa lo que siente sin adornos ni rodeos, recurriendo a esa no-ficción en la que tanto cree. Es sincero y va de frente. Una vez más, se vacía escribiendo.
Porque okupé Londres
Conocía a Ana Cañamares por su faceta poética, pero desconocía la prosística. Y, la verdad, me he llevado una grata sorpresa. Ana nos sumerge en su juventud en Londres. ¿Quién no ha estado en Londres en su juventud? En Inglaterra la ocupación está permitida. No es necesario pagar tasas de vivienda, si uno no quiere. Ana fue a Londres y pretendió integrarse: vivir como los ingleses, beber como los ingleses. Y de esa experiencia nace este relato en el que, en sus propias palabras, nos cuenta, con el impulso propio de unas tripas que rechazan una comida en mal estado, una aventura que vivió y que para ella fue la consumación de la imitación; la imitación de un tipo de vida para la que no había sido educada ni estaba formada.
All my friends were vampires
Tuve por primera vez referencias de Javier Esteban cuando mi compañero Barrueco me pidió que fuera a un tienda friki de Alcorcón para comprarle elúltimo libro de Javier, “El principio antrópico”. La tienda estaba cerrada y me quedé sin poder leerlo. Al relacionar a Javier con la tienda friki, por pura y estúpida asociación de ideas, pensé que su literatura era otra, más cercana al género fantástico, si se quiere. Pero nada más lejos de la realidad. Al recibir su relato “All my friends were vampires”, descubrí a un escritor particularísimo. Un autor que, manejando con oficio el lenguaje y la sintaxis, es capaz de mezclar en un mismo texto elementos de lo más diverso, como la religión y Belén Esteban.
Bajarse de la nube
Estelle Talavera hace una crítica al aburguesamiento literario (derivado, por supuesto, del aburguesamiento/aborregamiento social) con una sutileza que poca gente tiene el privilegio de tener. Puño de hierro en guante de seda. Es fina pero apunta a matar. Y se queda a gusto, la frase final del texto, “he dicho”, así lo atestigua. Tomando como referencia a Félix Francisco Casanova, Estelle, en pocas palabras, establece una analogía entre el antes y el ahora, entre la lucha y el sofá con Digital +. Delicioso estoconazo el tuyo, Estelle.
miércoles, 12 de enero de 2011
NADA ES CRUCIAL en ABC, CULTURAMAS y AGITADORAS
«Nada es crucial»
Pablo Gutiérrez. Lengua de Trapo. 2010. 256 páginas. 18,60 euros.
Pablo Gutiérrez
martes, 11 de enero de 2011
Ya tenemos portada BEATITUD!

Beatitud. Visiones de la Beat Generation es el homenaje que 33 autores de dos generaciones distintas realizan a través de sus textos a una de las más influyentes generaciones de las últimas décadas: la Beat Generation.
Relatos, vivencias, impresiones... Literatura de calidad al servicio de una generación que se convirtió para muchos lectores y escritores en la puerta de entrada a una nueva forma no sólo de leer, sino también de entender el mundo.
Hoy nadie duda de que Kerouac, Borroughs, Ginsberg, Corso o Ferlinghetti son clásicos de la literatura moderna.
Ctra. M 300 km. 26,5
Nave logística 2
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martes, 4 de enero de 2011
entrevista en CULTURAMAS

Beatitud: Visiones de la Beat Generation
Selección y prólogos: Vicente Muñóz e Ignacio Escuín
Ediciones Baladí, enero de 2011.
No fueron estrellas musicales ni demiurgos, tampoco héroes.
No fueron los primeros americanos que se rebelaron contra lo absurdo de un “sueño americano” tramposo.
He visto los mejores cerebros de mi generación destruidos por la locura, famélicos, histéricos…
ni fueron los primeros en vincular arte+vida,
que encendían cigarrillos en furgones furgones furgones que traqueteaban a través de la nieve…
pero se atrevieron a transformar una realidad pacata, minúscula.
que estudiaban a Plotino Poe S. Juan de la Cruz telepatía y la kabala bop…
A buscar más allá de las fronteras, mentales y geográficas, el pulso a la vida.
que desaparecieron en los volcanes de Méjico dejando tras de ellos tan solo la sombra de sus vaqueros y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea…
Los Beat fueron malabaristas de lo cotidiano al apostar por la innovación en una escena literaria que pedía a gritos un lavado de cara. Mucho se ha escrito sobre la generación Beat, aun así, Vicente Muñóz e Ignacio Escuín, bajo el sello Baladí Ediciones, rinden homenaje a esta influyente generación, publicando la antología Beatitud: Visiones de la Beat Generation, y saldan una cuenta pendiente con Ginsberg, Burroughs, Kerouac, Cassady, Corso…
Una pandilla de escritores caminantes que después de 50 años vuelven a la carretera, en enero de 2011, de la mano de los 33 autores que participan en Beatitud.
que vagaban sin tino a media noche en el cercado de los ferrocarriles preguntándose dónde ir, y partían, sin dejar atrás corazones destrozados…*
¿Cuál es la motivación principal a la hora de crear una antología que rinde homenaje a la generación Beat?
Vicente Muñoz: Los Beat para mí son una obsesión, son todos esos escritores que tanto me influyeron… La razón de fondo: nos pareció muy interesante aunar dos generaciones de escritores distintas y percibir cómo han recibido ese influjo Beat. Por una parte, está representada mi generación, la nacida en los años 60, y por otra parte, la generación de Ignacio Escuín, nacida en los años 70.
¿Qué tiene que tener una antología para ser creíble?
Ignacio Escuín: Una antología tiene que tener sentido. Hoy asistimos a un abuso de antologías sin interés, y creo que detrás de Beatitud hay una propuesta interesante. Además, nos hemos decantado por autores que pueden aportar, más que por aquellos que son comerciales. ¡Había que hacer algo Beat!
¿Cuál es vuestro tributo como antólogos?
V. M.: Nuestra aspiración es apostar por la verdad. No queremos que Beatitud sea una antología más. Intentamos inyectar ilusión y, sobre todo, espíritu de equipo.
¿Cuál es el hilo conductor que une a los escritores Beat y a los de Beatitud?
I.E.: Hay una ideología compartida junto con una atmósfera.
¿Qué cambiaron en la literatura los Beat?
V. M.: Intentaron no encorsetarse, no caer en lo canónico. Se saltaron la puntuación, la temática. Reivindicaron el realismo, lo autobiográfico, la evasión… esa prosa espontánea y rica.
¿Ves cierto paralelismo entre los escritores Beat y los que aparecen en la antología?
I. E.: Hay dos generaciones en la antología muy claras una encabezada por Vicente Muñoz, nacida en los 60, y que tuvo una influencia muy directa de los Beat, que la leyó con auténtica pasión, y otra generación, la nacida en los 70 encabezada por mí, que hemos llegado a los Beat por herencia de la generación anterior.
¿Qué aporta el espíritu Beat a nuestra época?
V. M.: El mensaje básico es huir del encorsetamiento de la sociedad capitalista, y esa sigue siendo la filosofía que ha calado en nuestra sociedad 50 años después. Existe una relación entre los Beat y los escritores de la antología: la sociedad del llamado bienestar no nos convence y esa crítica se traslada a la literatura, de ahí a que sea una escritura nada complaciente y, sobre todo, no mediatizada por el canon.
¿Qué ha quedado del espíritu Beat?
I. E.: Desgraciadamente nos hemos quedado con la etiqueta difundida por los medios que los asocian con las drogas, pero creo que la esencia de los Beat, y que se recoge en la antología, es la libertad. Y eso se percibe: no hay dos textos iguales en la antología. Se trata de múltiples visiones.
¿Qué os llevó a elegir a la editorial Baladí como sello para publicar la antología?
V. M.: La editorial Baladí ha creído en la antología y se ha interesado en el proyecto desde el primer momento, así que la van a defender con seriedad y buena distribución.
* Frases extraídas de Howl, de Allen Ginsberg.
viernes, 24 de diciembre de 2010
VISCERALES ya tiene cara
EDICIONES DEL VIENTO nos publica en la antología VISCERALES en enero de 2011. | Colección: Viento Abierto ISBN: 978-84-96964-76-1 |
| Formato: 14 x 22 cm Encuadernación: rústica |
| Número de páginas: 216 Precio: 18.00 euros |
| Edición: Mario Crespo y José Ángel Barrueco |
| Viscerales es sobre todo rabia, sinceridad, corazón, hígado, riñones, calor y desnudez: un libro que contiene cuarenta ejercicios de honestidad literaria, cuarenta desahogos, cuarenta vaciamientos, cuarenta vomitonas. Diferentes estilos, diferentes tendencias, diferentes etiquetas, diferentes generaciones, diferentes autores, pero un único denominador común: la visceralidad sobre el papel. |












